Todos vemos este escudo y lo identificamos rápidamente con Madrid. Para aclarar lo que todos ya sabéis, se trata de la OSA y el madroño, símbolos por excelencia de la ciudad de Madrid. ¿Hay algo que te haya chirriado en esta última frase? Venga os lo he puesto fácil…¡lo he puesto en mayúscula! Pues sí muchachada, habrá algunos “espabilaos” que ya lo sabrían, pero otros se habrán sorprendido por este nuevo nombre.

Entre la mayoría de la gente el escudo de Madrid es el oso y el madroño y no hay más, pero hay polémica alrededor de ello. Hay dos posturas claras, una defiende que el oso es oso desde que nació allá por el siglo XIII, mientras que hay otros que dicen que nació como osa y que debe volver a ser así.

Os resumo un poco la historia, nuestro símbolo preferido nace (según crónicas de la época) con Alfonso VIII de Castilla, cuando decide organizar desde Madrid una expedición a la taifa de Murcia. Esta expedición que salió de Madrid llevaba como símbolo un oso (que abundaban en la zona, y según algunos la razón de su elección) y siguió utilizándola varios años, incluso en la batalla de las Navas de Tolosa.

Los que defienden que es una osa sostienen que se eligió porque Madrid era famoso por ser un lugar con un cielo maravilloso, espléndido, en donde se podía practicar la astronomía mucho mejor que en otros lugares de la zona. La buena visión de la Osa Mayor hizo que se asociara a la villa este símbolo, junto con las 7 estrellas que representan la constelación.

Más adelante, las disputas que venían teniendo el Concejo de la villa y la  Iglesia por el uso de las tierras y los pastos les hizo mantener el símbolo. Tras varios años, se acordó que al Concejo pertenecían todos pies de árbol y la caza, en cambio,  a la Iglesia pertenecía todos los pastos. Para que el acuerdo no cayera en el olvido, se acuerda que el escudo del cabildo eclesiástico sea un oso “paciendo” en campos (de lo que podía disfrutar la iglesia) y el escudo de la villa sería un oso junto a un árbol (de lo que podía disfrutar la villa).

Osa paciendo
El oso paciendo de la antigua heráldica de Madrid. Tiene en su lomo la constelación de la Osa Mayor

Más adelante se añadió el madroño pero ¿y por qué el madroño? La realidad es que este símbolo es algo que está muy presente en la conciencia de los madrileños, pero se pone en duda que sea un madroño lo que se representó en su momento. Lo cierto es que Madrid era una zona sin madroños, por tanto, no se entiende esa asociación con la Villa. Algunos expertos sostienen que el árbol de frutos rojos podría ser un  almez o lodón, el cual sí que estaba muy presente en la zona y que también da pequeños frutos rojos.

A pesar de estas serias dudas, el Ayuntamiento desde hace años apoya esta tradición, pues viene sembrando desde hace años madroños en el Retiro y en otros jardines de Madrid.

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